Deuda pública y corrupción

El gobierno de Bukele ya tiene casi dos años y todo en el país ha empeorado, sobre todo la economía, los problemas sociales, el estado de derecho y la inestabilidad política. Pero hay una variable que puede terminar estrangulando al gobierno y al pueblo, y es la pesada y creciente deuda pública.

En el segundo gobierno del FMLN la deuda pública creció en 2,900 millones de dólares, o sea, 580 millones por año. Y dicho crecimiento se debió principalmente al pago de pensiones del sistema público que se hace, por ley, con préstamos de las AFP. Sin quitáramos ese endeudamiento, que es resultado de la privatización de las pensiones que hizo la derecha en 1998, la deuda durante la gestión del FMLN solo hubiera crecido en 1,300 millones, o sea, 260 millones por año.

En casi 2 años del gobierno de Bukele la deuda creció en 4,390 millones de dólares y alcanzó los 22,979 millones. El crecimiento promedio por año es de 2,195 millones. Y ese dato, que es el más reciente, solo llega hasta marzo.

El vertiginoso crecimiento de la deuda durante el actual gobierno no se debe al pago de las pensiones, pues la reforma de finales de 2017 alivió mucho la carga del Estado. Lo destinado al pago de pensiones en la gestión de Bukele no llega a los 400 millones.

Cuando terminó el segundo gobierno del FMLN, la deuda pública representaba el 76% del valor de nuestra producción nacional (Producto Interno Bruto), que en 2019 cerró en 27,000 millones de dólares. Con el gobierno de Bukele se disparó la deuda y se desplomó el PIB; que el año pasado cerró en 24,900 millones. La relación deuda PIB llegó al 92%.

La mayor parte de esa nueva deuda la aprobó la Asamblea con los votos de la derecha. El grupo parlamentario del FMLN solo apoyó una parte, para la emergencia del año pasado, pero los demás grupos aprobaron un monto adicional de 1,000 millones que no era necesario, pues el gobierno no consiguió ese dinero el año pasado y trasladó su gestión para 2021. Perro, además, el gobierno adquirió una deuda propia, que no pasa por la Asamblea, por casi 1,000 millones, vendiéndole letras y certificados del tesoro a los bancos.

¿Y para qué ha servido tanto endeudamiento? Para enriquecer más a la camarilla gobernante, que le niega información a la Corte de Cuentas sobre el manejo de 1,000 millones de dólares que, según esa institución, se gastaron el año pasado y no tienen soporte de gastos. Para el pueblo no ha habido beneficios reales, pues la pobreza pasó de 23% en 2019 a 40% en 2020.

Hace unos días los diputados al servicio de Bukele aprobaron un nuevo endeudamiento, por 730 millones de dólares, y se preparan para aprobar deuda por otros 800 millones. Al cerrar este año casi todo el PIB estará hipotecado.

En los próximos años el gobierno tendrá que destinar tanto dinero al pago de la deuda, que seguramente suprimirá más programas sociales, eliminar subsidios, despedir miles de empleados públicos y subirle impuestos al pueblo. Eso ya lo está negociando con el Fondo Monetario Internacional, que abala los préstamos pero con garantías de que el gobierno pague su deuda

El pueblo debe prepararse para luchar contra la cirugía fiscal que el gobierno está fraguando. Lo ocurrido en Colombia es un espejo donde podemos vernos. De la lucha popular dependerá el futuro del país. Hay que derrotar en las calles al clan familiar que controla el Estado.

16 de mayo de 2021

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