El presidente y su discurso “democrático”: cuando le conviene o cuando le dan permiso

Tal parece que el Presidente millennials se rehúsa a leer e informarse de verdad. Se ha limitado a criticar al gobierno venezolano y nicaragüense. Pero: ¿Por qué no se pronuncia por el golpe de Estado en Bolivia?

Tenemos la sospecha que no conoce la carta democrática Interamericana, no ve noticias o no lee al menos los periódicos digitales.

Hasta este día, El Salvador parece llevar una agenda diplomática escrita con los pies, diríamos popularmente: sin cabeza. Este tipo de acciones antidemocráticas representadas en un Golpe de Estado son momentos oscuros para la democracia en América Latina y en El Salvador; todo indica un grave retroceso, los discursos racistas, opresivos y clasistas resuenan de nuevo, lamentablemente de los voces de nuevos caudillos, tristemente poco ilustrados.

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