Sobre el posible recorte al FODES

El presidente Nayib Bukele dijo que presentará un proyecto de reforma al Fondo de Desarrollo Económico y Social de los municipios de El Salvador (FODES), para reducir a casi la mitad, del 10% al 6%, los recursos que las municipalidades reciben de los ingresos corrientes del gobierno.

El FODES se creó en 1988 como una ley que obligaba al gobierno a destinar a los municipios el 4% de sus ingresos corrientes. En 1998, la Asamblea Legislativa lo subió a 6%; en 2010 lo aumentó a 8% y en 2019 lo llevó a 10%. La asignación de los recursos por municipio se basa en los siguientes criterios:

  1. Población: 50%
  2. Equidad (distribución pareja): 25%
  3. Pobreza: 20%
  4. Extensión territorial: 5%

Los recursos del FODES deben invertirse en servicios y obras de infraestructura y en proyectos para incentivar actividades económicas, sociales, culturales, deportivas y turísticas. Eso quiere decir que con el dinero del FODES los gobiernos municipales pueden adquirir vehículos para recolectar y transportar basura, comprar equipo para su funcionamiento, construir mercados, puentes, carreteras, mataderos,  lavaderos públicos, teatros, canchas deportivas y muchas otras obras.

Para las alcaldías, sobre todo las de menos recursos, el FODES es muy importantes, para funcionar y para construir obras que beneficien a la población y estimulen el crecimiento y desarrollo económico. En el país hay alcaldías tan pobres de recursos, porque casi no hay empresas que tributen, que el FODES es la principal fuente de ingresos.

Además, trasladar recursos del Órgano Ejecutivo a las alcaldías permite que el dinero de la población se invierta mejor, pues las municipalidades tienen un contacto más directo con la población, conocen mejor las necesidades locales y pueden concertar con las comunidades las inversiones prioritarias.

Cuando Bukele andaba en campaña electoral, en 2019, presentó el llamado Plan Cuscatlán, donde se prometía subir el FODES de 8% a 10%. Pero luego de ser elector presidente criticó a la Asamblea Legislativa por aprobar ese aumento. Y ya como presidente de la república, le retuvo a las alcaldías la entrega del FODES desde junio de 2020, o sea, desde hace 11 meses. Entre junio de 2020 y marzo de 2021, los fondos retenidos suman alrededor de 390 millones de dólares.

Al no entregar los fondos, Bukele y el ministro de Hacienda violan el FODES y el presupuesto nacional. La Sala de lo Constitucional emitió un fallo donde le ordena al Gobierno entregar el dinero, pero Bukele lo sigue reteniendo. ¿Por qué ahogó a las alcaldías? Porque la mayoría están gobernadas por el FMLN y ARENA y porque quería utilizar parte de ese dinero para financiar la campaña de Nuevas Ideas y otras acciones de corrupción pública.

Muchas alcaldías no han podido pagar salarios, ni las tarifas de energía, ni la deuda con proveedores. A muchas ya les cortaron la energía y no les permiten depositar la basura en los rellenos. Hasta los mercados populares están teniendo problemas. El daño es generalizado, tanto contra el personal que labora en las alcaldías como en la población, que no recibe los servicios que paga. Muchas empresas pequeñas y medianas están sufriendo el retraso en los pagos. Y todo por la decisión del presidente Bukele de violar las leyes del FODES y el Presupuesto Nacional.

Hace unas semanas, Bukele anunció que propondrá una reforma al FODES para que solo reciba el 6% de los ingresos corrientes del gobierno: 1.5% para financiar gastos corrientes y el 4.5% para obras que ejecutaría el gobierno, no las municipalidades.

Si esa reforma se aprueba y se aplica a partir de mayo, el monto de inversión se reduciría en lo que queda de año en alrededor de 150 millones, (adicionales a los 390 millones retenidos y que no se entregarán). Las pocas obras que se harían con el nuevo FODES las ejecutaría el gobierno, no las alcaldías. Esa centralización de recursos aumentaría la corrupción del gobierno.

Lo que le interesa a Bukele es quitarle dinero a las alcaldías para favorecer a su clan empresarial y visitar de vez en cuando a los municipios para inaugurar pequeñas obras que favorezcan su imagen y no la de los alcaldes, quienes tendrán que lidiar con la gente cuando lleguen los reclamos por el deterioro de los servicios y de las condiciones de vida de las comunidades.

El recorte del FODES afectará a la población y a las economías locales en general. El FMLN debe organizar a la población para que luche contra este mal gobierno. Lo mismo deben hacer los alcaldes, alcaldesas y concejales del partido.

20 de abril de 2021

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *