La situación de salud se sigue agravando

Han pasado tres meses y medio desde que la Asamblea Legislativa aprobó el primer Estado de Emergencia (14 de marzo) por la pandemia del COVID-19. Desde entonces la situación de salud se ha agravado, sobre todo, por la indolencia del Gobierno. Veamos:

  • Los contagios diarios se dispararon. Para el 18 de marzo se contagiaba una persona por día. La curva comenzó a subir  y el 30 de junio hubo 298 contagios.
  • El Gobierno está manipulando los datos de personas fallecidas por el COVID-19. Para el 22 de junio reportó 126 fallecidos y la revista “Disruptiva”, de la Universidad Francisco Gavidia, la cual tuvo acceso a la base de datos del MINSAL, habló de 729 personas fallecidas. Al ocultar la realidad, el Gobierno no puede tomar las medidas adecuadas para enfrentar el problema.
  • Están aumentando las muertes de médicos, enfermeras y personal administrativo del Ministerio de Salud, a quienes no les otorgaron a tiempo los equipos de protección y los insumos médicos.
  • Los mayores casos de contagios se dan en los centros hospitalarios y otras instalaciones públicas. El caso del Asilo Sara, donde se contagiaron 183 personas adultas mayores  y 17 de ellas murieron, muestra la indolencia de las autoridades públicas.
  • Muchos médicos aseguran que el sistema de salud está colapsando por el incremento de contagios y el fallecimiento de personal médico de primera línea de atención, incluyendo especialistas con muchos años de servicio. También lo afirmó el Sindicato de Médicos del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (SIMETRISSS), que en un comunicado público señaló que “esta situación en las últimas semanas se ha salido de control y ha superado la capacidad instalada de nuestros grandes y especializados centros de atención”.
  • El Gobierno no tiene un manejo científico del problema, no consulta a especialistas y rechaza al Colegio Médico, a la Universidad de El Salvador y a otras entidades académicas que han hecho propuestas y ofrecen ayuda. Tampoco busca cooperación cubana, rusa y china, países que podrían aportar grandemente para enfrentar la pandemia.
  • El único afán del presidente Nayib Bulele es hacerse propaganda, manipular a la opinión pública y atacar a la Asamblea Legislativa y a la Corte Suprema de Justicia, para no asumir su responsabilidad en la agudización de la crisis sanitaria.
  • Estamos ante un Gobierno irresponsable y mentiroso, que supuestamente inauguró un hospital para atender la pandemia y todo el mundo sabe que no está acabado, que las pocas camas que tiene las sacaron de otros hospitales, que tienen problemas de energía y que no funciona en un 99%. Además, su costo es muy elevado (pasó de 70 a 100 millones de dólares) y hay indicios de corrupción en el manejo de los fondos.


2 de julio de 2020

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