#25Nov Día Internacional para erradicar la Violencia contra la Mujer

A 24 AÑOS de la ratificación de la CONVENCIÓN INTERAMERICANA PARA PREVENIR, SANCIONAR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER “CONVENCIÓN DE BELÉM DO PARÁ”, el Estado salvadoreño ha tenido avances mínimos para la defensa del derecho de las mujeres a vivir libres de violencia, el más palpable fue el proyecto Ciudad Mujer, que fue diseñado y dirigido por Vanda Pignato, un proyecto integral que le dio apoyo técnico, económico, jurídico, psicológico y moral a las mujeres salvadoreñas víctimas de diferentes tipos de violencia.

Sin embargo, el proyecto como la aplicación de la normativa aprobada para defender los derechos de las niñas, adolescentes y mujeres, se convierte de manera acelerada en letra muerta, cuando en menos de 5 meses los programas elaborados para protegerlas se están cerrando, algunos altos mandos de la PNC están siendo procesados por violen ia contra la mujer, un Magistrado de cámara que comete el delito de tocar a una niña de 10 años, es exonerado y su delito se convierte en falta, cuando los feminicidios no se cuentan dentro de las estadísticas de muertes diarias porque “son crímenes pasionales” según el presidente de la República, el Estado desde su institucionalidad, también anula los derechos que las mujeres han conquistado con sus vidas.

Es preocupante ver como los derechos de las mujeres se encuentran en retroceso cuando tienen un andamiaje jurídico que las protege, que obliga al Estado a garantizar que sus derechos no serán violentados, pero están siendo despedidas de sus puestos de trabajo aunque se encuentren embarazada o enfermas; sus empresas son clausuradas por pleitos entre millonarios y sus derechos laborales son violentados, las mujeres lideresas sindicales están siendo despedidas por disentir contra el gobierno actual, las mujeres campesinas están impotente ante el cierre de los programas agrícolas y la representación de las mujeres en los altos puestos del gobierno no responde a los derechos de las mujeres sino a la misógina voluntad de un presidente que ha sido procesado en varias ocasiones por ejercer violencia contra mujeres que no se sometieron a su voluntad.

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