Bukele, la tercera crisis

El embajador de la Unión Europea enumeró este día en una entrevista en televisión las tres crisis que actualmente afectan a El Salvador: la primera es debido a la pandemia por coronavirus; la segunda, provocada por las tormentas e inundaciones, y la tercera, a causa del conflicto entre los 3 poderes del Estado, propiciada por la conducta e irrespeto de Bukele a la institucionalidad democrática del país.

Los incumplimientos de Bukele a las resoluciones de la Corte Suprema de Justicia, los permanentes ataques contra la Asamblea Legislativa y al fiscal general de la República han llegado hasta el punto de la ingobernabilidad.

Los jalones de oreja y los regaños del padrino político de Bukele, el embajador norteamericano, no han sido suficientes, Bukele sigue y sigue con sus locuras, a pesar de la clara prohibición de la Corte Suprema a que legisle a puro decreto ejecutivo y para rematar los impactos negativos de la cuarentena por coronavirus, el Gobierno emite el decreto ejecutivo 31, supuestamente para regular la apertura económica, de nuevo desconociendo la competencia jurídica de la Asamblea Legislativa.

Efectivamente Bukele y sus funcionarios más cercanos son la tercera crisis, no sólo no resuelven los problemas más urgentes de los salvadoreños, sino también generan conflictos institucionales, crisis sanitaria, económica y política en el país.

El mayor resultado de Bukele ha sido el producir miedo y ansiedad en la población y desconfianza en la cooperación internacional. Hasta sus grandes aliados y protectores desconfían de la transparencia en el manejo de los recursos para combatir la pandemia y atender la emergencia por las lluvias, hasta el punto de canalizar sus ayudas por medio de sus agencias de cooperación y no mediante el gobierno de Bukele.

Comienzan a bajar las aguas y la población salvadoreña inicia su batalla por recuperar lo perdido, las evaluaciones, las cuentas de lo gastado, lo derrochado y lo robado.

Veremos que más inventa Bukele, a quien acusa hoy, a quien tratará de hacer responsable de sus acciones, cómo explica que en el marco internacional El Salvador está ubicado en el manejo de la pandemia por coronavirus en una posición inferior a Haití, también peor que algunos nuevos estados africanos.

Realmente, lo único que han hecho Bukele y su gobierno es desnudar sus intenciones antidemocráticas y exponer su incapacidad e incompetencia.

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