Crisis institucional por absurda prepotencia de Bukele

La crisis institucional de nuestro país en medio de la pandemia de coronavirus y cuando sufrimos las consecuencias de la tormenta Amanda está sumiendo a El Salvador es una grave situación que nos pone al borde de una dramática tragedia sanitaria.

El presidente Bukele es el responsable de este delicado momento de la nación por su enfermiza soberbia y prepotencia, que ya sobrepasó los límites de la racionalidad con una cínica indiferencia ante el hambre y los sufrimientos de la mayoría de la población.

La reacción del mandatario ante el último fallo de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia podría ser hasta risible si no tuviera de trasfondo la muerte de nuestros compatriotas por la enfermedad y la crisis económica que hunde en la pobreza a la gente humilde.

Como un niño malcriado y consentido a quien sus amiguitos le quitaron por  la fuerza su juguete preferido, Bukele desató su habitual pataleta en las redes sociales y a través del coro de sus aduladores.

Ante el fallo de la Sala que pide al Ejecutivo y al Legislativo adoptar conjuntamente una ley para enfrentar la pandemia, el asunto se trancó por el lugar de la reunión. La Asamblea Legislativa citó para una de sus sedes y el gobierno respondió con otro lugar.

“Ahora me toca a mí”, escribió Bukele en un tuis al recordar a los diputados que ya ellos fueron sede de la primera reunión con ese propósito, cuyo resultado -un decreto con amplio consenso- el presidente vetó.

Ante este penoso juego de niños, este escondelero que nada tiene del encanto de una distracción infantil, el mundo se preguntará con asombro qué pasa en El Salvador.

La preocupación crece en nuestro pueblo, y también el desencanto en el 23 por ciento de los electores que le dieron su voto a quien los engañó presentándose como un Mesías.

Si los dos poderes del Estado no logran ponerse de acuerdo, el país quedará sin vías legales para enfrentar la pandemia y se multiplicarán las posibilidades de contagio masivo con coronavirus.

Ya es hora de ponerle un alto a la irresponsabilidad de Bukele y exigirle que actúe respetando los canales democráticos de la constitución y del Estado de derecho. Hay que decirle, “Bukele, ¡basta ya!”.

Miércoles 10 de junio de 2020

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