El harakiri de Bukele al imitar a Fujimori, revivió la mala sensación de dictadura militar

Bukele planificó un golpe de Estado a la manera peruana de Fujimori, allá en Perú, con el argumento de que le congreso obstruía el desarrollo económico, aquí en El Salvador el argumento ha sido que la Asamblea Legislativa obstruye el apoyo a la seguridad.

El formato de imponer el miedo aprovechando la “obediencia” de los militares y de los policías, además de los estudios de opinión que le daban una supuesta alta popularidad, mostraban que mucha gente estaría dispuesta a “sacrificar” la democracia en nombre de una prometida democracia gubernamental que no llegó, que no llegaría y que no llegará.

Posiblemente, pensó Bukele, que porque él ha hecho todo lo que conviene a EEUU, a su administración, este lo respaldaría en el golpe. Sin embargo a EEUU también le interesa y a sus aliados para las urgencias para atacar en la región a Cuba, Nicaragua y Venezuela y a otros países.

Además, si bien apoya a Bukele, es aliado de la oligarquía salvadoreña, todo eso le afectó. Bukele no calculó que esos respaldos no son para todo.

Es un hecho que ha ganado parte de los diputados de la derecha y quiso probar los niveles de lealtad, sin embargo, no le fue favorable.

En lo interno y en lo externo, reavivó el recuerdo de la dictadura y de la guerra, obligó a que propios y extraños reconozcan el enorme valor de los cambios que produjo el acuerdo de paz que se ha negado a celebrar, corresponde a nuestro partido, al FMLN a los patriotas salvadoreña en general, a la fracción legislativa impulsar la ofensiva para que los delitos cometidos por el presidente y su gabinete sean señalados, juzgados y condenados pero sobre todo debemos de tener claro que el pueblo debe comprender lo negativo que sería que los partidos nuevas ideas, gana y cabios democrático tengan una mayoría en la asamblea y en los municipios.

El FMLN hace un llamado a los sectores pensantes, intelectuales, estudiantes, profesionales en general, tanto de la izquierda e inclusive de derecha como agrupación de abogados y otros independientes, iglesias, ONG’s que también comparten la preocupación y amerita que forjemos una alianza amplia de fueras para enfrentar este peligro y retomar el sendero democrático de los Acuerdos de Paz.

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