El miedo como herramienta de la opresión…

Es claro que nos encontramos en pleno desarrollo de una pandemia global, el coronavirus ha causado una crisis socio sanitaria sin precedentes, sin embargo, muchos expertos consideran que el modelo de sociedad que tenemos es el caldo de cultivo propicio para alimentar cualquier epidemia o pandemia, años y años de recortes en los programas sociales, en las sociedades capitalistas, políticas de estado donde la privatización de la salud, las pensiones, el agua los puertos y aeropuertos, etc. Pero principalmente, los gobiernos que anteponen el mercado y sus intereses por sobre la vida, el medio ambiente y la población.

En nuestro caso El Salvador, con un gobierno claramente neoliberal, grandes retrocesos en inversión social políticas

Excluyentes y eliminación de programas de apoyo a la población más vulnerable, no son el escenario más propicio para enfrentar esta pandemia,

También es necesario apuntar al hecho que el uso del miedo y el temor de la población a esta crisis, está siendo utilizada por el gobierno para sustituir en la frágil memoria de los salvadoreños, los grandes errores y acciones dictadores del presidente Bukele y sus funcionarios, que i incluso en medio de este complejo momento de nuestra historia se atreve a pensar en aprovechar la situación y solicitar la aprobación de recursos del estado por un monto de 2000 millones de dólares y para evitar cualquier control o cuestionamiento también solicita al congreso la declaratoria de estado de

Excepción

Es un momento en el que nuestro pueblo necesita sacar lo mejor de sí, demostrar, como en otros momentos nuestra capacidad de ser solidarios, recordar que, en otras emergencias, tormentas terremotos, inundaciones y epidemias, la cooperación y la organización popular enfrentó la calamidad con entereza y cooperación.

Será que para luchar contra la adversidad necesitamos policías y soldados en la puerta de nuestra casa, que nuestra correspondencia sea violada o que tengamos que callar toda crítica contra el presidente y sus funcionarios. O lo que necesitamos es solidaridad y cooperación.

No debemos dejar que el miedo nos obligue a perder nuestras libertades, nuestros derechos ciudadanos…. será que la medicina amarga sea peor que la enfermedad.

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