El miedo y las emergencias nacionales, el plan electoral de Bukele

Seguimos teniendo grandes pérdidas humanas y económicas debido a la pandemia de coronavirus, todos los salvadoreños hemos perdido a alguien conocido,  un familiar, un amigo cercano, compañeros de trabajo, alguien que nos importa, querido.

También mucho se ha conocido de la incapacidad y negligencia del gobierno de Bukele en el enfrentamiento de la emergencia, y de su falta de amor al pueblo para aprovecharse de la situación para hacer una gran cantidad de negocios corruptos.

Las condiciones de vida de los salvadoreños más vulnerables ha empeorado, muchos han perdido sus empleos o pequeños negocios de subsistencia, sus cosechas y sus reservas de alimentos, pero, pese a esta grave crisis, no parece que exista alguna solución a corto plazo ni  tampoco planes o propuestas concretas de parte del gobierno.

Las situación del país en este difícil momento es de extrema vulnerabilidad,  casi cualquier alteración climática,  sísmica o ambiental nos aproxima a una catástrofe.

El gobierno de Bukele en 5 meses de pandemia de coronavirus no ha sido capaz de presentar un plan ordenado para su contención o una ley de emergencia que permita de manera ordenada aliviar el sufrimiento de nuestro pueblo o disponer de protocolos de prevención para evitar nuevos crisis o emergencias en nuestro país.

Ante tal negligencia sólo podemos concluir que Bukele utiliza la pandemia para consolidar su conducta autoritaria y disponer de una plataforma electoral cuyo soporte sicológico es el miedo.

No es posible que con la exagerada cantidad de dinero y recursos públicos asignados para esta emergencia, no disponga de asesoramiento que le permita tomar decisiones acertadas para contener la mortal enfermedad.

Recién nos enteramos de una nueva amenaza potencial para nuestra agricultura,  una plaga de insectos que podría devorar nuestras cosechas.

Bukele montó un nuevo escenario,  militares equipados con fusiles automáticos y redes para capturar insectos recorriendo maizales y cañales,  sólo las imágenes dicen  mucho, nos recuerdan a los militares custodiando un pozo durante la crisis de agua contaminada por algas.

Bukele lanzó otro discurso catastrófico sobre esta nueva amenaza, «ordenó» a sus funcionarios tomar acciones y proyectó las imágenes,  nuevamente sin dar la cara y sin un plan,  sólo un discurso de miedo en las redes sociales.

Claramente Bukele necesita crear polémica para evitar las críticas y generar miedo para venderse como redentor, sin embargo, la realidad es que cada día se le hará más difícil asustar con sus discursos y que el pueblo lo tome en serio como presidente.

Claramente el miedo será el motor electoral de la campaña 2020, el desgaste por el mal manejo de la pandemia de coronavirus le ha restado votantes, seguidores y séquito. Para continuar en la palestra y obtener la mayoría en la Asamblea legislativa hará cualquier cosa, esto ya se ha demostrado. Como gobernante poco le sale bien, por lo tanto necesita asustar y crear odio. Esperemos que nuestro pueblo mantenga su cordura y Bukele no los contagie con su locura.

16 de julio de 2020

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