La democracia

Nuestra visión más actualizada considera que la democracia debe ser participativa e inclusiva. El concepto de democracia burguesa considera que sólo los ciudadanos pueden elegir o definir a quien se delega el poder. Eso excluye a los proletarios ya que para ser ciudadano hay que ser propietario y por lo tanto excluyente.

La democracia real no delega el poder, lo comparte desde la inclusión de la mayoría, incluso desde las minorías, sobre todo las minorías marginadas o las mayorías relegadas. Ejemplo: la comunidad LGTBI es una minoría marginada, pero su opinión es importante en un modelo de poder inclusivo. Las mujeres y los niños, que en nuestros modelos democráticos son relegados, por la ley y por el sistema económico. La realidad que salarios desiguales, educación de mala calidad e inexistencia de espacios de opinión o decisión, son parte de un sistema de opresión de la superestructura de la democracia burguesa.

Nuestra historia

La rebeldía está en todas las generaciones. Cada juventud es rebelde a su modo, pero hay unas que dejan una huella en la historia del país y del mundo, para llegar a esa democracia real y anhelada, socialista y comunista.

Nunca se debe negar nuestra historia, olvidar la sangre y el sacrificio que aportamos a los procesos de lucha que durante tantos y tantos años nos mantuvieron activos, y con la esperanza de hacer revolución y mejorar la vida de los hombres y mujeres condenados por los opresores a vivir en la miseria, la marginación y la exclusión