La crisis democrática y las nuevas derechas populistas

Desde el final de la guerra fría en la década de 1990, las izquierdas latinoamericanas inician un crecimiento ascendente en las intenciones de voto y preferencias electorales en la mayoría de los países de Latinoamérica y a pesar de lo juvenil de los procesos democráticos y la resistencia feroz de las derechas más retrógradas, muchos partidos y movimientos políticos de izquierda lograron llegar a dirigir países históricamente dominados por dictaduras y gobiernos opresores de las más reaccionarias derechas.

Los cambios en la política de Latinoamérica gradualmente variaron los indicadores de pobreza, salud, educación, pero principalmente el sentido de soberanía y autodeterminación de pueblos y naciones que habían estado sometidos y subordinados a los más oscuros intereses del mercado internacional y del imperialismo norteamericano.

Muchos de estos nuevos gobiernos de izquierda lograron mejorar las condiciones de vida de los olvidados, los marginados, los ciudadanos más vulnerables y gracias al faro de libertad y dignidad de las Américas, con la ayuda solidaria del gobierno y pueblo cubano, médicos, educadores, técnicos y científicos dieron inicio a maravillosos programas de desarrollo humano en nuestros países. Cuba nos dio lo mejor de sus recursos, su conocimiento y su ciencia, su experiencia y su ejemplo de determinación y sacrificio, pueblos y comunidades salieron de la oscuridad del analfabetismo, miles de niños dejaron de morir de diarrea o parasitismo, comenzamos a tener seguridad alimentaria y mucho más, también nos creció la esperanza y la dignidad.

Lamentablemente los grandes poderes económicos e imperiales fríamente proyectaron y ejecutaron nuevos modos y formas de someter a los pueblos y ciudadanos, dejaron de usar la represión de los militares y utilizaron la neurociencia y las técnicas comunicacionales del mercado, el neuromarketing, convirtiendo a sus candidatos en «marcas» y «productos» para vender imágenes falsas de mandatarios modernos e innovadores, supuestos líderes mesiánicos capaces de resolver con un chasquido de sus dedos todos los problemas que aún nos quedan.

Aquí es donde aparecen los gobiernos derechistas de Bukele, Bolsonaro, Macri, Moreno, Duque, etc., que prometieron resolverlo todo en sus campañas electorales, pero en realidad con sus gobiernos solo debilitaron nuestras democracias y hacernos retroceder en el tiempo en lo que respecta a desarrollo humano y estabilidad social.

Algunos de estos aspirantes a neodictadores modernizados incluso están tratando de sustituir o anular a los otros poderes de sus estados, como el presidente Bukele, quien ya ostenta el triste título del dictador milenial.

Estos momentos de crisis global debido a la pandemia por coronavirus han logrado exponer y desnudar a estos oscuros personajes, mostrándonos sus verdaderos rostros, sin maquillajes ni cortinas de humo con sus brutales conductas y prácticas de clásicos dictadores, descubriendo la falsedad de sus discursos de modernidad e imágenes mediáticas editadas a medida, utilizando el neuromarketing y la mentira como plataforma de control social.

Es mucho lo que está en peligro, nuestro desarrollo, nuestro medio ambiente, también la vida de nuestras democracias, la diversidad, nuestros niños y jóvenes, por ello debemos prepararnos para defender lo conquistado y recordar que la derecha por moderna que parezca, será siempre derecha, responde a los intereses del mercado y sus dueños. Bien lo dice el saber popular, aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Los cambios verdaderos en beneficio de nuestros pueblos y naciones han sido siempre desde la izquierda.

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