La democracia se impone, Bukele es derrotado de nuevo

Los legisladores salvadoreños, actuando de manera racional y consecuentemente en defensa de la población durante la pandemia, derrotaron las intenciones de Bukele de contraer más deuda por mil millones de dólares,  supuestamente para la reactivación económica.

El pedido lo presenta pese a que aún no informó a la Asamblea Legislativa el plan de inversión o el reporte de gastos de los dos mil millones de dólares  aprobados recientemente por nuestro parlamento. 

Bukele no tiene límites mentales ni un juicio racional sobre lo que significa tal cantidad de deuda. En lugar de actuar como líder o mandatario de un país, se comporta como un júnior adolescente con su primera tarjeta de crédito,  esperando exprimir el crédito obtenido por los recursos de su padre, sin pensar como pagará lo adeudado.

Bukele debe entender, o debemos hacerlo entender,  que la República de El Salvador no es su aval crediticio personal y que los fondos del Estado son públicos,  que el dinero del pueblo no es su chequera personal y que el pueblo salvadoreño no es tonto.

El  pueblo sabe distinguir entre un buen administrador de los recursos públicos y un vulgar estafador que a puro miedo y desinformación pretende manejar los fondos del Estado para beneficio personal y el de su círculo de funcionarios más cercanos.

Bukele debe entender que lo prestado no es gratis, que debe ser pagado y también que su caótico gobierno finaliza en 4 años, un mes y 5 días, y la deuda que gasta la pagaremos todos. Debe entender que es un huésped temporal de la casa de gobierno y que su salario lo pagamos entre todos los salvadoreños.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *