La prepotencia y la ignorancia, la conducta de Bukele ante la pandemia de coronavirus

Lamentablemente acertamos en la predicción de la crisis sanitaria debido al coronavirus, el gobierno de Bukele nunca tomó las acciones correctas para combatir la pandemia, ignorando a los especialistas, al Colegio Médico y a cualquiera que opinará diferente a las posiciones del gobierno. Nunca conocimos un plan ordenado para atender la emergencia, un presupuesto detallado o protocolos coherentes para detectar y detener los contagios.

Con la mezquina intención de hacer negocios corruptos aprovechando la emergencia, anticipó innecesariamente un prolongado encierro de 84 días violando los derechos humanos de los salvadoreños, abusó del poder delegado, violó repetidas veces la Constitución de la República, propició por negligencia el contagio del personal del sistema hospitalario, policías y militares por falta de equipos de protección biológica, pero principalmente por mentir y encubrir los datos reales de los contagios, los resultados de las pruebas de covid y los números reales de ciudadanos positivos y de fallecidos por esta enfermedad.

En este preciso momento muchos pacientes con covid están siendo atendidos en los estacionamientos de los hospitales nacionales y del Seguro Social, muchos más están muriendo en las calles frente a los hospitales sin ser atendidos o en su propias viviendas, sin embargo, el hospital más grande de Latinoamérica y el hospital CIFCO donde supuestamente se invirtieron casi 100 millones de dólares, precisamente para atender la emergencia por coronavirus, no atienden a nadie, ya que en palabras de la jefa de gabinete, Carolina Recinos, es un hospital de reserva.

En realidad, según nuestras fuentes está designado para la atención vip de los amigos y parientes del presidente Bukele y sus funcionarios más cercanos. Lamentablemente también nos enteramos de otros abusos de poder, según algunos médicos del Seguro Social, quienes denuncian la sustracción irregular de insumos médicos y equipos propiedad de la institución para equipar el hospital vip, materiales que serían de gran ayuda para atender a los derechohabientes que por ley tienen el derecho a la atención médica en esta pandemia.

Claramente vivimos un momento muy difícil como sociedad, pero ya hemos vivido otros en nuestra historia, cuando pedimos ayuda a países hermanos y recibimos la solidaridad y apoyo como en la epidemia de dengue hemorrágico o la tormenta E 12, ayuda que llegó de Cuba y otros países, que salvó miles de vidas y nos enseñó a luchar y trabajar juntos como nación y como sociedad.

Ahora, con los niveles de la pandemia de coronavirus y los crecientes datos de contagios y decesos, es vital para la sociedad salvadoreña pedir ayuda, porque es claro que el gobierno de Bukele no es para nada capaz de contener el coronavirus. Por el pésimo manejo técnico de la pandemia y el colapso de la primera línea de defensa contra la enfermedad, la inexistencia de reservas estratégicas de médicos y enfermeras y la clara ausencia de un plan, indican que ha llegado el momento de pedir ayuda humanitaria.

Bukele debe entender que con su ignorancia para actuar como líder o mandatario, con insultos y amenazas, no podrá resolver esta tragedia, tampoco con su prepotencia. Bukele debe pedir ayuda humanitaria en este difícil momento, si lo hace estará cumpliendo con su deber principal hacia el pueblo, si se niega y no reconoce que está ayuda es necesaria simplemente será un verdugo que por negligencia deja morir a los salvadoreños.

Como sociedad sabemos que pueblos y gobiernos como el de Cuba, que ya ha derrotado la pandemia por coronavirus estaría más que dispuesto a darnos lo que más valor tiene en este difícil momento de nuestra historia, su conocimiento, su experiencia y su humanismo, como hace en decenas de países del mundo, entre ellos Nicaragua, Venezuela, Haití, España, Italia, con amor por nuestros pueblos y naciones, con humildad y, sobre todo, con sus ciencias médicas al servicio de los pueblos y no de las empresas ni del capital.

4 de julio de 2020

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