Las mentiras de Bukele sobre el financiamiento para seguridad

El presidente Nayib Bukele no se cansa de decir que la Asamblea Legislativa le traba los recursos a su plan de seguridad. ¿Tiene razón el presidente? No. En primer lugar, el tal plan nadie lo conoce. En segundo lugar, la Asamblea le ha aprobado todo lo que ha pedido. Veamos:

  1. En julio del año pasado, el presidente pidió un refuerzo presupuestario de US$30.9 millones para la fase uno del plan de seguridad. La Asamblea se lo aprobó.
  • En diciembre del año pasado, el presidente pidió que le autorizaran gestionar un préstamo de US$91 millones para la fase dos del plan. La Asamblea se lo autorizó.
  • El diciembre la Asamblea también le aprobó el presupuesto del año 2020, con un aumento de US$204 millones (36%) para los ministerios de defensa y seguridad.
  • La suma del refuerzo presupuestario, el préstamo y el incremento del presupuesto 2020 da US$325.9 millones, una cifra sumamente grande. Y todo eso se le ha aprobado sin que el presidente explique el contenido del supuesto plan.

En enero de este año, el presidente pidió que le autorizaran gestionar un préstamo de US$109 millones para la fase tres del plan. Pide ese dinero sin haber gestionado el préstamo de la fase dos, lo cual da una idea del desorden que tiene el Gobierno. La Asamblea no le ha desautorizado la gestión del préstamo, pero cuestiona, con toda razón, algunas partidas no transparentes.

¿De qué se queja el señor presidente? Le han aprobado US$325.9 en apenas ocho meses y solo falta que le haga cambios a algunas partidas del préstamo de US$109 millones para que autoricen su gestión.

El presidente sabe que miente cuando dice que le traban los recursos. Y lo hace por dos razones: primero, porque la mentira es su principal arma política; segundo, porque quiere hacerse la víctima para que la gente vote por sus diputados en las elecciones de 2021. Bukele anda en campaña electoral.

Bukele ya inició su campaña porque se dio cuenta que el 65% de la población considera que su situación está igual o peor. La percepción del pueblo es correcta, porque hasta ahora lo único que ha recibido del Gobierno es despidos, agua contaminada, congelamiento salarial, supresión de programas sociales y encarecimiento de algunos servicios.

Ante esa realidad, Bukele intenta manipular a la opinión pública y llegó al extremo de dar un golpe parlamentario que le resultó fallido, sobre todo porque el pueblo rechazó su llamado a la insurrección contra la Asamblea. El momento es más que propicio para que la izquierda asuma la iniciativa política y se ponga a la ofensiva. 

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