Los efectos negativos del autoritarismo de Bukele

Las acciones antidemocráticas del presidente Bukele y sus funcionarios ya han causado viarios efectos negativos en El Salvador, comenzando con el enfrentamiento entre los tres poderes del Estado y continuando con la mala imagen internacional por los irrespetuosos ataques de Bukele contra la Corte Suprema de Justicia, la Asamblea Legislativa y las graves y numerosas violaciones a los derechos humanos.

Este punto de inestabilidad en la gobernabilidad del país es ya una pesada carga por sus graves consecuencias para el desarrollo y reconstrucción económica postpandemia.

Ahora también nefastos y oscuros funcionarios del gabinete de Bukele como Rolando Castro, ministro del Trabajo, desarrollan actividades de agresión y provocación contra diputados y académicos de la salud, utilizando ex policías municipales de la ciudad de San Salvador y reconocidos pandilleros ahora en la plantilla de su ministerio.

El autoritarismo y las acciones represivas de Bukele trascienden ya las acciones de policías y militares e inicia un peligroso pulso utilizando civiles para hacer presión e intimidación contra la sociedad salvadoreña.

Este es un juego peligroso y recuerda el desagradable olor a sangre durante los tristes años de las ejecuciones extrajudiciales y los escuadrones de la muerte.

Ya sabemos que Bukele nunca mide las consecuencias de sus acciones y con la finalidad de imponer su voluntad parece estar dispuesto a cualquier cosa, esperemos que antes de iniciar más tragedias y violencia piense en las monstruosidades que está incubando.

El país por ahora está en un peligroso limbo jurídico debido a la lucha de poderes, por un lado las fuerzas que defienden la institucionalidad democrática y el estado de derecho, y por el otro, Bukele, su gabinete, las fuerzas armadas y la policía , confabuladas para obtener el poder absoluto.

El pueblo y sus organizaciones no pueden ser simples espectadores y estar de brazos cruzados frente a esta disputa, debemos dar nuestra respuesta democrática y organizada, pues históricamente los grupos de poder de la derecha nos hacen pagar el precio de las crisis y nos condenan al hambre y la desesperación.

No olvidemos que solo el pueblo organizado salva al pueblo.

20 de mayo de 2020

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