Los Gobiernos de ARENA fueron lo que más elevaron la deuda

El presidente de la ANEP, Javiér Simán, quien ya anda en campaña para la candidatura de ARENA, anda diciendo que los Gobierno del FMLN aumentaron la deuda pública de 10,000 a 19,000 millones de dólares. Simán, altera la realidad y oculta algunas verdades importantes.

Como se puede ver en el siguiente cuadro, los mayores porcentajes de crecimiento de la deuda ocurrieron en los cuatro Gobiernos de ARENA. De esos Gobiernos, el que más la aumentó fue el Francisco Flores (103%) y el que menos la aumentó fue el Cristiani (41%). En los dos Gobiernos del FMLN, los crecimientos fueron menores: 40% en la gestión de Mauricio Funes y 26% en la de Sánchez Cerén.

Evolución deuda pública total*

GobiernosInicio GobiernoFinal GobiernoCrecimiento  
Alfredo Cristiani (1989-1994)1,8002,53041%
Calderón Sol (1994-1999)2,5203,58342%
Francisco Flores (1999-2004)3,5837,286103%
Antonio Saca (2004-2009)7,28611,17453%
Mauricio Funes (2009-2014)11,17415,69140%
Sánchez Cerén (2014-2019)15,69119,80826%

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Banco Central de Reserva

*Nota: incluye deuda del Gobierno Central, del sector Público Financiero y del Sector Público no Financiero.

El Gobierno de Cristiani aumentó más la deuda que los del FMLN, a pesar de que tras los Acuerdos de Paz, la economía tuvo un repunte, pues creció 6.5% entre 1992 y 1994. Además, el Gobierno recibió donaciones para la reconstrucción por más de 1,000 millones de dólares y los ingresos tributarios aumentaron 215%, o sea, se triplicaron, al pasar de 2,457 millones de colones en 1989 a 7,742 millones en 1994.

En la gestión de Calderón Sol, la deuda creció un poco más que en la de Cristiani; y en  los cinco años de Flores aumentó 103%, es decir, se duplicó. Ese fue el Gobierno de los TLC y la dolarización, que según sus defensores, entre ellos los directivos de la ANEP, resolvería todos los problemas de la economía. En la gestión de Saca la deuda también creció mucho (53%) y trepó al 64% del PIB, más del doble de que como la dejó Flores.

En crecimiento de la deuda en los Gobierno del FMLN se debió, principalmente, al pago de los compromisos de pensiones, una herencia que le dejó el último Gobierno de ARENA, cuando se aprobó el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales con los votos de los diputados ARENA, PCN y PDC, que obliga a las AFP a prestarle al Gobierno para cubrir las pensiones del sistema público y otros compromisos previsionales. Entre 2009-2019, la deuda con las AFP creció más de 4 mil millones y llegó 5,265.

La deuda previsional se debe a que, tras privatizarse la administración de los fondos de pensiones, en 1998, el ISSS y el INPEP perdieron la mayoría de cotizantes, agotaron sus reservas técnicas y no podían pagar pensiones. Entonces los Gobiernos de Flores y Saca vendieron bonos por US$1,211 millones. Y luego vino el Fideicomiso, que recayó sobre todo en los Gobierno del FMLN.

El Fideicomiso fue avalado por la ANEP, FUSADES y otros gremios e instituciones de la oligarquía. Cuando se aprobó, un investigador de FUSADES, llamado Luis Membreño, dijo que “el déficit de pensiones no conduce a una crisis fiscal. Más bien la reforma (Fideicomiso) fortalece las finanzas públicas y la trayectoria actual de la deuda pública es favorable para el país” (“Respondiendo a los Desafíos Fiscales en El Salvador”, año 2017).

Con respecto a  la relación deuda/PIB, los gobiernos de ARENA la 26% cuando inició el Gobierno de Cristiani a 64% cuando terminó el Gobierno de Saca. Los Gobierno del FMLN la llevan a 74%,, pero si se quita la deuda de pensiones  provocada por los Gobiernos de ARENA, solo equivale al 54%.

El señor Simán manipula los datos para tratar de librar a su partido del aumento de la deuda pública. Sin embargo, su partido sigue apoyando el incremento desmedido de dicha deuda, pues los diputados de ARENA le aprobaron una deuda adicional al Gobierno de Bukele, por 1,000 millones de dólares, cuando ya la Asamblea le había aprobado 2,000 millones en el marco de la emergencia y para compensar la caída de los ingresos fiscales.

Los 1,000 millones adicionales no tienen justificación, pues Bukele ni siquiera ha conseguido los 2,000 que le aprobaron. Solo ha logrado préstamos del FMI y el Banco Mundial por 409 millones y anda buscando 250 millones con el BID. Todo apunta a que tendrá dificultades para conseguir todos los recursos este año, tras la caída de la calificación de riesgo del país.

A pesar de que el Gobierno ni siquiera ha presentado el presupuesto extraordinario por los 2,000 millones, los diputados del partido de Simán le aprobaron una deuda adicional que no podrá concretar este año y que utilizará para repartir dinero durante las elecciones de 2021. Tal como van las cosas, Bukele podría superar a Flores en la generación de deuda pública.

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