Más desastres y menor capacidad de respuesta

Todos los salvadoreños sabemos que nuestro país es uno de los más vulnerables de América, principalmente por la grave injusticia social a lo largo de nuestra historia. La precariedad de las viviendas de los más pobres y vulnerables tiene como una de sus causas la falta de planificación territorial, la corrupción en la venta de lotificaciones ilegales y la carencia de controles por parte de los gobiernos a la industria de la construcción.

También debemos reconocer que la geografía y los suelos de origen volcánico suman a esta condición de vulnerabilidad.

Durante los 10 años de gobiernos de izquierda los presidentes tomaron la iniciativa de fortalecer y desarrollar un mejor sistema de protección civil, como medida preventiva para aliviar las afectaciones por terremotos, huracanes, erupciones volcánicas y sistemas de tormenta.

Sabiamente se solicitó ayuda científica y técnica a una de las potencias mundiales en prevención y atención de desastres, la heroica y soberana tierra del prócer José Martí, Cuba. Este gran pueblo nos envió a sus mejores técnicos, científicos, sismólogos, médicos y climatólogos.

Gracias a esta muestra de verdadera solidaridad y la decisión del gobierno de izquierda, El Salvador logró desarrollar uno de los mejores sistemas de protección civil de la región, una inteligente combinación de empleados y voluntarios con una activa participación de las alcaldías y las comunidades, lo que permitió reducir hasta un mínimo manejable las emergencias nacionales.

Lamentablemente, el poco ilustrado gobierno derechista de Bukele y sus funcionarios, consideraron que ese sistema de protección civil comunitario era un gasto innecesario, despidió a los técnicos y acusó a los voluntarios de ser activistas políticos de izquierda, dándole fin de un plumazo a 10 años de esfuerzos integradores y participativos para la defensa de la vida de los más pobres y vulnerables.

Ahora podemos encontrar una de las grandes causas del mal manejó de la pandemia por coronavirus y la falta de humanismo incluido el uso abusivo de la fuerza en la emergencia.

Nuevamente nos preguntamos y ¿ahora cómo enfrentar esta tormenta tropical Amanda, dónde está el sistema de protección civil del gobierno de Bukele?

¿A quien culpará Bukele por los daños de esta tormenta, acusará a los diputados o al FMLN o a los partidos de la derecha?

A esta hora van 4 muertos y daños materiales aún no contabilizados. Como en otras crisis Bukele no da la cara y sus funcionarios más cercanos están concentrados en el coronabisnes, haciendo negocios turbios para su enriquecimiento ilícito a costa del sufrimiento del pueblo.

Domingo 31 de mayo de 2020

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