Préstamo de 250 millones está mal orientado

El Gobierno de Nayib Bukele parece un barril sin fondo. Ha recibido mucho dinero y el pueblo no ve ninguna mejoría. Quien se ha lucrado es el grupito que acapara las compras gubernamentales, incluyendo algunos altos funcionarios vinculados a actos de corrupción.

El Banco Central de Reserva reporta que entre junio del año pasado y junio de este año, o sea, durante el primer año del Gobierno, la deuda pública aumentó en 1,977 millones de dólares, al pasar de 19,281 a 21,258 millones de dólares. Si a esa deuda le sumamos los 1,000 millones de los bonos vendido el 9 de julio y el préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 250 millones, aprobados por la derecha parlamentaria el 2 de agosto, la deuda total es de 22,508 millones.

Si comparamos la deuda de 22,508 millones con la que dejó el gobierno presidido por Salvador Sánchez Cerén, el aumento es de 3,227 millones, una cifra sumamente elevada, equivalente a la mitad de presupuesto nacional de este año.

Es indudable que las crisis sanitaria y económica afectan los recursos públicos. El Ministerio de Hacienda estima una caída de los ingresos tributarios por cerca de 1,000 millones este año, pero los ingresos por deuda superan por mucho esa caída. Por lo tanto, si algo ha tenido el Gobierno de Bukele es dinero para poder invertir.

La Asamblea Legislativa ha aprobado todos los recursos solicitados por el Gobierno, pero éste no hace un uso adecuado de estos y no quiere rendir cuentas de lo gastado. Todavía no hay un informe detallado de la transferencia de los 300 dólares a las familias. La Corte de Cuentas tiene serios reparos sobre el manejo de esos recursos, que superaron los 300 millones. El Gobierno tampoco elaboró el presupuesto extraordinario de los 2,000 millones de deuda aprobados por la Asamblea Legislativa mediante el decreto 608, de mayo pasado.

Pese a los indicios de corrupción, la falta de transparencia y la resistencia del Ejecutivo a rendir cuentas, la derecha parlamentaria aprobó un préstamo del BID por 250 millones que no tiene detalles sobre el destino de los fondos. El préstamo forma parte de los 2,000 millones de deuda autorizados por la Asamblea.

El grupo parlamentario del FMLN no votó por el préstamo porque no está de acuerdo con el destino de los fondos y porque el convenio solo menciona las áreas generales a financiar y no detalla las inversiones específicas.

Los 30 millones para el Ministerio de Salud se invertirán en el hospital del CIFCO que sigue en construcción. Los otros 30 hospitales nacionales y las 820 unidades de salud no recibirán ni un centavo. Tampoco hay recursos para dotar al personal de salud de los insumos y el equipo médico de protección, ni para comprar oxígeno, ni para medicinas.

Ya han muerto casi 100 trabajadores y trabajadoras de la salud y lo único que le interesa al presidente Bukele es gastar en el hospital del CIFCO, que no se termina de construir, no es para la Emergencia por el COVID-19 y está sobrevalorado en 30 millones.

Los 12 millones para para los veteranos y excombatientes solo alcanzan para pagarles las pensiones durante mes y medio, pese a que el Gobierno les debe tres meses.

Sobre los 40 millones para el Ministerio de Agricultura y Ganadería, no se sabe si son para apoyar a los productores o para financiar las importaciones de los grandes comerciantes. Además, ese Ministerio ha estado haciendo un uso político de los recursos, al distribuir paquetes agrícolas y canastas de alimentos a través de los partidos GANA y Nuevas Ideas, tal como lo ha denunciado la población y el periodismo investigativo.

Los 55 millones de contrapartida para el proyecto de FOMILENIO no responden a las necesidades de la emergencia. Tampoco los 20 millones para el Fondo de Prevención y Mitigación de Desastres.

En fin, se trata de un préstamo malo, que no financia las necesidades de salud ni la reactivación productiva, en un momento en que los contagios y muertes por el COVID-19 crecen aceleradamente, la economía se hunde y el desempleo y la pobreza se incrementan.

5 de agosto de 2020

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